Saturday, April 25, 2015

Flor De Fango


Corrían las postrimerías del año 1964 y bajo el puente sucio de la Tercera Avenida, los pensamientos de Langston decidieron inesperadamente huir de esa inhóspita existencia callejera para llevarlo lejos, muy lejos en el tiempo, más precisamente treinta años atrás, pero cerca, muy cerca... aquí, en esta misma ciudad...


El ruido cadencioso del ventilador Robbins sacudía con pausados intervalos su liviano dormitar en esa insoportable tarde de verano en Overtown.  El sonido de fondo de un disco de Gardel salía craqueado del vetusto fonógrafo... (era el tango Flor De Fango, más precisamente) y en el mismo instante en que una rebelde gota de sudor pretendía correr a tientas por su sien derecha, el sonar impertinente del teléfono lo saca de la apatía de sus pensamientos.

La voz chillona de la operadora lo volvió a esta pegajosa realidad, al tiempo en que detrás de los ruidos ininteligibles de la línea aparece el mismo Dizzy Gillespie gritando la increíble noticia. Langston casi se cae de su asiento. Pero... si esto es impensable!

Como cuando aprendió a bailar tango, La Reina Del Plata se le aparece subrepticiamente y los recuerdos se le vienen encima como perros hambrientos, abarrotando su memoria y congelando su presente.

Solo piensa ahora en esos intrigantes momentos en que sin saberlo se encontró de pronto con aquella mujer de andar pausado y gatuno proveniente de la lejana y brumosa Sudamérica, admirando su innegable bizarría para adentrarse sin miedos por las calles tenebrosas y turbias de esta ciudad brava, veladamente acompañando  al Maestro Osvaldo Fresedo, en la más misteriosa de sus visitas.

Como para no recordar su clandestina belleza... hasta su nombre era inquietante... Margo.

Él nunca pudo olvidar esos ojos de fuego que le penetraron sus vísceras y sus sueños más profundos. La magia se desplegó de golpe al cruzarse sus miradas  en el aire enrarecido y mohoso del pequeño Lyric Theatre, al tiempo que ella entraba en compañía del gran Maestro para su zapada secreta con el todavía desconocido Gillespie.

La sangre aún le bulle en su cabeza al repensar esta escena, recordándole que todavía está tan vivo.

El Maestro y Dizzie comenzaron lentamente con su improvisación, dejando el mundo y a todos atrás. Langston decide retirarse a su estrecha oficina del subsuelo como para no perturbar el encanto en la ocasión en que, imprevistamente, apareciendo detras del arrumbado decorado de El Buque Fantasma de Wagner, divisa la figura felina de Margo .

Los dardos se dispararon, y el sutil gesto de un casi imperceptible cabeceo fue más que suficiente para que sin darse cuenta comenzaran a desgranar los tangos dulces y sentidos  que habitaban en sus mentes, hasta que ambos íntimamente fueron traspasados por la emoción de sus cuerpos.


Flor De Fango.... si, Flor De Fango fue el primero… no?

Aun hoy le quema su mano derecha cuando recuerda el cruce con su cintura, el calor de su respiración acompasada y su brazo izquierdo contorneando su cuello... Paz y pasión, pasión y paz conjugadas en una forma que él nunca había sentido.

Y los tangos inevitablemente fueron suyos en aquel sombrío foso del escenario mientras el lejano piano y la trompeta se entremezclaban con recelo surcando los aires impregnados de la sala a semioscuras.

Repentinamente, esa misma voz que le despertaba tanta ternura lo saca de su ensueño, con ese acento tan particular del cual nunca logró despojarse… sí, era Margo diciéndole que ya era tiempo de volver al refugio.

Todavía sigue viendo toda la hermosura e intriga de sus ojos negros, y aun en esta miseria irrefrenable la sigue amando con la misma locura, sabiendo que las topadoras de las autopistas que hoy cruzan Overtown lograron llevarse su casa pero no sus anhelos mas profundos... la proyección de su alma en la de Margo.

Y así fue como ella, presa del amor más impensado, se quedó para siempre en esta ciudad olvidada, persiguiendo todos esos ideales que Langston le propuso. Y nunca más la vieron bajo la gloria del cabaret Tibidabo, despertando con su sola presencia tantas oscuras ilusiones, especialmente si el tango se apoderaba de la pista. 

Y cuando la frágil cúspide del edén habia sido alcanzada por la más bella de la flores de fango, Buenos Aires (como siempre trata a los que audazmente llegan a desafiar su gloria) fue especialmente cruel, enterrándola en la más gris de las amnesias colectivas.

Al poco tiempo ya nadie la recordó

Y hasta cuentan que el mismísimo gran Maestro negó tres veces haberla conocido nunca.



A ella no le importó… en aquel entonces supo que por primera vez su vida tendría algún sentido.



© Luigi Seta


Flor de Fango
Tango de 1919 
(Hermosa pero efímera milonguera)

Flor De Fango - Tango
Alfredo De Angelis c. Oscar Larocca -1951



Notas del Autor


Overtown, o las dos caras de Miami

Overtown es uno de la barrios mas pobres de Miami, y cuenta con uno de los índices mas altos de indigencia en los Estados Unidos.

Cuando Miami fue fundada era conocida como "Colored Town" (ciudad solo para gente de color), porque durante la segreagión racial ese era el único lugar donde se le permitía a la comunidad afroamericana comprar propiedades.

Hacia mediados del siglo pasado, el área se empezó a llamar Overtown por su cercanía con el Downtown y fue para esa época un lugar de resplandeciente referencia de la cultura negra.

El Lyric Theatre fue fundado en 1913 y fue el primero de su tipo en todo Miami. Durante el boom de La Florida en los años 20s, Colored Town fue un vibrante centro de actividad cultural y social, variando desde organizacones sociales, exitosos negocios de todo tipo, bibliotecas, hopitales y muchos centros de diversion nocturna y nightclubs comparable a lo que es hoy South Beach.


Su decadencia y abandono comienza en los 50s con los desacertados planes de "renovacion urbana" demoliéndose por ello muchísimos de sus edificios para dejar paso a la traza de las diferentes autopistas que la cruzan y dividen, firmándole así su certificado de defunción.

Destrucción de Overtwon, 
nudo de autopistas en lo que fue su centro cultural

Ya no es más la "Harlem del Sur" y hoy solo tiene unos pocos residentes con una altísima tasa de desocupación y criminalidad.



Osvaldo Fresedo y su relación con los Estados Unidos

El país de Norte no le fue para nada desconocido al gran Maestro, aún antes de ser muy famoso en Buenos Aires, en 1920 viaja a New Jersey a grabar varios discos con su cuarteto. De esa época encontramos el tango-milonga "El Espiante".

Muchas veces regresa a los Estados Unidos a grabar y a confraternizar con la comunidad jazzística, por la cual fue muy influenciado, a tal punto que hace ingresar a sus orquestas instrumentos impensados para el tango como bronces, timbales, platillos y hasta arpa, dándole un inconfundible sesgo renovador a su música.

Referente a Dizzy Gillespie, él se encuentra con el genial trompetista negro en Buenos Aires a mediados de los 50s y lo invita a su "boite" (nightclub) Rende Vous a improvisar en una inolvidable versión de su tango Vida Mía.

Estuvo Fresedo alguna vez en Overtown? Esa es una parte de la historia que nunca podremos comprobar....

Y Margo ya no está más para confirmarlo...



Tango Vida Mia 
Orquesta Osvaldo Fresedo 
con la trompeta de Dizzie Gillespie
Rendez Vous, Buenos Aires, 1956




2 comments:

Titania said...

Muy bueno, Luigi!

Monica said...

Que blog mas spectacular el tuyo...impecable.
Se ve la mano de arquitecto :)